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12. Sexualidad Sagrada






La sexualidad en el tantra

La palabra “Tantra” significa red o tejido y es explicada como “aquello que extiende el entendimiento”.

El tantrismo es un movimiento que surgió en la India hacia el siglo IV DC. Existen diversas  escuelas tántricas, entre las que podemos mencionar: la Escuela de la Conciencia Vibrante o de la Vía Triple (que aparece a comienzos del siglo IX), la Escuela Kula (que se remonta al siglo V), la Escuela Krama (que aparece hacia el siglo VII) y la Escuela Pratyabhijña (fundada al final del siglo IX).

Los textos tántricos, denominados Tantras, Agamas o Samhitas, son considerados el Quinto Veda y los apropiados para nuestra era, la era de Kali Yuga (la Edad oscura). En la escritura Tantra, se revela la verdad con más claridad para que pueda beneficiar a toda la humanidad, si bien hay instrucciones especiales para cada clase de ser humano.

La forma de redacción de estos textos es de un lenguaje sencillo del sánscrito, aunque a cada palabra suele dársele un significado literal y simbólico al mismo tiempo. El secreto de su comprensión reside en conocer la clave de interpretación que se transmite de Maestro a discípulo.

Es un pensamiento abarcador no fácil de resumir porque cada cosa que pueda decirse puede ser contradicha por alguna de sus escuelas. Para todas sus escuelas, lo Divino no está separado de la creación por un abismo sino que el Mundo es un aspecto o manifestación de lo Divino. Esto permite abordar la idea de que si lo Divino está presente en y como el cosmos, la realización en Dios o iluminación no sólo no es una posibilidad remota sino que es la condición verdadera de todo ser en cada momento. Esta idea revolucionaria se expresa en la fórmula “samsara=nirvana”, es decir el mundo cambiante que conocemos es idéntico a la Realidad eternamente inmutable.

El Tantra celebra la divinidad en todos los seres y de todos los seres y cosas; por esta razón, sus seguidores no rehuyen prácticas y métodos que, en otros contextos espirituales, se considerarían pecaminosos. Su rasgo más distintivo es la adoración de la Diosa o Madre Diosa y, en la versión hindú, lo Divino omnipresente se polariza en dos principios, uno femenino, Shakti y otro masculino, Shiva.

Shakti es creación, cambio y Shiva es perceptividad y conciencia.

En el nivel supremo, Shiva y Shakti existen en conjunción inseparable y, la meta del tantrismo, es trasladar esa fusión trascendente de los dos principios al individuo. Una de las técnicas para hacerlo es la del encuentro sexual.

El tantrismo cobra auge en un medio donde la religión dominante era la de los brahmanes (la primera casta o casta sacerdotal), de lengua sánscrita, cuya teología giraba en torno del concepto de Brahman, lo Absoluto indiferenciado y por debajo de él había numerosas divinidades, mayormente masculinas.

Devolvió respeto y veneración a las deidades femeninas e implicó, en cierto modo, un triunfo de las creencias más antiguas de la India, que abrió las puertas a diosas más antropomórficas como Kali, Durga, Parvati.

Parte de su metafísica asume la del Vedanta pero en vez de poner todo el acento en el Ser, lo pone en Shakti, el aspecto dinámico de lo Divino. Ella, Shakti es el poder y energía surgidos de la conciencia clara de Shiva;  es la creadora de la naturaleza y la naturaleza misma. Se presenta como un principio más accesible que Shiva y, en sus formas de Kali o Durga, es la fuerza del cambio, de la transformación espiritual y la destrucción del ego. Sin duda, Ella está en todas las mujeres pero sólo en algunas se manifiesta en toda su plenitud.

El tantrik, practicante del Tantra, reorienta todas sus energías hacia la autorrealización, siendo ésta la función de los ritos que observa. Todos ellos deben tener un carácter transformador y así, el practicante va uniendo y fusionando su energía (Shakti) y su conocimiento (Shiva). Se propone una superación de su condición humana, realizando la unidad de Shiva y Shakti, más aún, haciéndolo dentro de sí mismo.

Este coito místico interior da como resultado la iluminación.

Para el Tantra, sólo el tiempo sagrado es “real” y ese tiempo suprime las otras formas de tiempo. Así, la creación no es un acontecimiento único que se produjo hace mucho tiempo sino que es un proceso continuo, la creación actúa aquí y ahora; sólo subsiste un eterno ahora.  

La vida es un proceso continuo en el espacio y el tiempo, sin vacíos entre las diferentes formas de vida.

De this Tantra Article


The Architecture of a Woman's Heart
(with German translations)

Arjuna Ardagh

Vídeo de YouTube

At the Deeper Love Intensive near Munich 
in Germany, a man asks Chameli and Arjuna 
a question about his attraction to other women.


Por un lado, en nuestra cultura patriarcal y misógina, está la pornografía violenta, que ritualiza el sufrimiento de las mujeres y la brutalización de los cuerpos de las mujeres como fuente de placer sexual para los hombres (ahora la edad media de consumo de pornografía es 11 años: los jóvenes están aprendiendo sobre su propia sexualidad a través de ese medio) ...

... y por otro lado hay prácticas espirituales ancestrales (como el Tantra) que ritualizan la celebración del cuerpo y el placer físico de las mujeres y hombres como encarnación del principio de Eros, como Diosa y Dios (Sakti & Shiva respectivamente), conectándose en la danza continua de la Creación.

Así que el Tantra se puede ver como una práctica de sanación no solamente de los patrones personales destructivos o insanos que hemos absorbido todas las personas criadas en el patriarcado, especialmente sobre nuestra sexualidad y expresión sexual ... sino también como un método de sanación ritual que podemos practicar para sanar los niveles más profundos de nuestra cultura.   Invocando al espíritu en todas las cosas, invocamos las energías que nos unen a todas y todos.

Respetando y amando profundamente al cuerpo de una mujer como Diosa encarnada estamos respetando y amando -sanando- a todas mujeres.

Subpáginas (1): Meditación Orgásmica
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